· 

El adverso escenario que espanta a las mujeres del mercado de capitales local

El glamour en los bancos de inversión está en sus áreas de finanzas corporativas. El dinero

también. Pero las mujeres no. Lo anterior, porque las operaciones más jugosas en términos de

ingresos se hacen en esta área, que es la encargada de brindarle a las empresas, corporaciones o

personas de alto patrimonio soluciones creativas y ajustadas a la medida para captar nuevas

fuentes de financiamiento, reestructurar deuda, emitir bonos, abrir compañías en bolsa o asesorar

en la compra o venta de firmas o participaciones accionarias. Se trata de procesos grandes, que

toman tiempo. Se trabaja todos los días para cerrar un trato, proceso que puede tardar años. No

se ven resultados inmediatos.

 

En las finanzas corporativas no hay horario; la disponibilidad tiene que ser 24-7-365. Están

a absoluta disposición del cliente. La tolerancia a la frustración es clave, porque pueden haber

pasado meses pujando por un negocio, donde finalmente no ganan.

 

En este mundo de finanzas corporativas, donde se concretan pocos negocios, pero muy

grandes y que les significan a los bancos de inversión parte importante de su fuente de ingresos y

de prestigio, no hay mujeres en puestos relevantes en las principales entidades que operan en

nuestro país. “Contratamos una vez a una mujer y terminó llorando”, afirma un alto ejecutivo del

área de finanzas corporativas de una institución, quien después de ese episodio reconoce que

optó por no “complicarse más”  y no contrató más mujeres. Agrega que un factor clave a la hora de

descartar a mujeres bajo los 40 años dice relación por su alta probabilidad de embarazos, lo que -

dice- mermaría la continuidad de su desempeño.

 

Un panorama inverso es el que se vive en las áreas de estudios o research de las

principales instituciones financieras. Cada vez tienen a más mujeres tomando cargos senior, dado

que -explican- pueden compatibilizar mejor sus tiempos familiares y un horario más rígido.

Pese a que en las áreas de estudios y en el manejo de fondos la presencia femenina es

mayor, su dotación sigue siendo dominada por hombres, al igual que en las mesas de dinero, la

operación misma del manejo de fondos. Es el corazón de las transacciones financieras y bursátiles.

 

Una importante fuente del mercado de capitales local plantea que, además de las brechas

de género en altos cargos financieros, también hay que preocuparse por las diferencias salariales y

de bonos. Asevera que en algunos bancos de inversión fue testigo de que los hombres que

desempeñaban la misma función que sus pares mujeres recibían sueldos 1,5 veces mayor o hasta

el doble.

Escribir comentario

Comentarios: 0